lunes, 14 de diciembre de 2009
miércoles, 9 de diciembre de 2009
ESCRITO
Hola, soy María Garrido García,
En primer lugar quiero dar las gracias a D. Diego Hurtado y a las personas que han tenido esta brillante idea de juntar a antiguos alumnos de la Rama Administrativa, después de tantos años. Creo, o por lo menos es mi caso, que en alguna ocasión se nos ha pasado por la cabeza hacer algo así, pero sinceramente nunca creí que pudiera ser posible. No os podéis ni imaginar la ilusión que me hace, parece como si fuera a hacer mí Primera Comunión.
Con algunas sigo manteniendo una estrecha amistad, Puri, Mª Carmen y Merce, mis grandes amigas desde entonces y todos los años nos reunimos un par de veces a comer y a recordar viejos tiempos, porque para nosotras aquellos años significaron mucho y el compañerismo y la amistad que entonces comenzó , aún perdura, teniendo cada una nuestras vidas y problemas del día a día. Al resto de compañeros no los he vuelto a ver desde entonces, salvo los que viven en Úbeda, y la verdad estoy deseando que llegue el día 30 de enero para hacerlo, ojala y podamos estar todos.
Aún recuerdo cuando preparabais vuestro viaje de estudios a Benidorm y yo repetía 2º, y como era natural no me correspondía ir. Entonces hable con D. Diego para ver si yo me podría ir con vosotros, renunciando al que me perteneciera, porque yo sentía que mis verdaderos compañeros y amigos erais vosotros y no me podía quedar en tierra. Aprovecho esta oportunidad para darle las gracias por aquel gesto tan humano que tuvo conmigo, porque entonces aquello para mi significó mucho y nunca he podido olvidarlo.
Quiero aportar algunas de las fotos que poseo, para seguir recordado las cosas que hicimos y deciros que me siento muy orgullosa de haber tenido a los profesores y compañeros que tuve, porque todos y cada uno de vosotros sois “UNICOS”
Un beso,
María.
MARÍA ARANDA RUIZ:
Gracias a sus enseñanzas hoy día la mayoría de nosotros ocupamos puestos relacionados con nuestra especialidad, y por eso le tenemos tan presente en nuestro día a día. Gracias por habernos ayudado a ser como somos.
Desde aquí quiero aprovechar para mencionar a otro gran profesor, que antes fue alumno de FP, que me enseñó a navegar en el maravilloso mundo de la Informática, y que desgraciadamente ya no podrá transmitir sus enseñanzas, hablo de D. Gabriel Sánchez Millán. Felicito a su hermana Isabel también alumna de D. Diego, por haber tenido por hermano a una gran persona.
MARIA ARANDA RUIZ
Promoción 77-81
Mª ÁGUEDA LÓPEZ:
Hola a todos:
Soy Mª Águeda López de la promoción 1980-1985. Bueno D. Diego su misión durante tantos años ha sido la de formar a alum@s para enfrentarnos a desempeñar un puesto de trabajo en esta sociedad en la que vivimos, que fue a provechoso aunque en esa época no entendíamos porque apretaba tanto pero tiempo después a la hora de buscar trabajo y enfrentarnos a las entrevistas vi que lo hacia por nuestro bien. Su satisfacción habrá sido completa porque ahora lo entiendo después de haber estado enseñando casi durante algo mas de un año todo lo que aprendí. Ya no me enrollo más mi pequeña aportación son algunas fotos del viaje de estudios a Italia que fue el más importante de esa época en el centro. Hasta pronto a todos.
JOSÉ GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, DICE:
Cómo no acudir a tu convocatoria del día 30 de enero de 2010. Ha transcurrido tanto tiempo desde que estábamos en el Paseo Mercado en la vieja Escuela de Maestría Industrial… Han ocurrido tantos sucesos, a nivel individual y en la sociedad que nos ha visto crecer… Hace tanto que no veo a compañeros y compañeras procedentes de distintos puntos de la provincia; que no podría dejar pasar esta oportunidad que me ofreces para encontrarme contigo y con todos los que acudan a ese encuentro.
Supongo que para ti será de una gran satisfacción encontrarte con una representación (pues con todos sería muy difícil) de los alumnos y alumnas que en tu larga y fructuosa trayectoria como docente, hemos pasado por tus aulas.
Porque, en realidad, nosotros somos en parte el fruto de tu importante labor profesional. Gracias a ti y a otros como tú, la mayoría de nosotros, llegamos a construir los cimientos de nuestra vida. De lo que hoy es nuestra profesión o carrera profesional.
A mí me quedan muy gratos recuerdos de aquella etapa de mi vida. Edad adolescente en la que en todos nosotros se estaba produciendo ese tránsito de niños y niñas a hombres y mujeres.
En aquellos tiempos en los que mediaba la década de los 70, en momentos tan convulsos y apasionantes a la vez. En éstos, se abría ante nosotros un mundo lleno de descubrimientos y oportunidades, tanto en el plano social como en el laboral.
Yo soy de esa generación que experimentó la gran transformación de la realidad socio-política española a la vez que la propia construcción personal. Aquella primera promoción de estudiantes de la Rama Administrativa que, además de Úbeda y alrededores, también procedíamos de lugares como: Siles, Orcera, Torres de Albanchez, Santiago de la Espada, Campillo de Arenas, Mancha Real, etc. Que vivíamos durante el curso en residencias religiosas y regresábamos cada quince días a nuestros pueblos a ver a la familia, a lavar la ropa o, en algunos casos, echar ese “jornalillo” en la aceituna que nos permitiera durante la semana ver la última película de estreno en el “Ideal Cinema” o sufragar algún gasto extra.
Cómo olvidar aquellos momentos tan entrañables, a veces, que pasábamos, junto a la estatua de San Juan de la Cruz o junto a la iglesia de San Pablo, de tertulia con los compañeros o tocando la guitarra.
Cómo olvidar aquellos otros no tan agradables en los que entraba en clase el profesor de Matemáticas D. Miguel Sánchez Díaz (D.E.P.). Se suspiraba con alivio cuando abría el cuaderno de notas y sacaba al compañero o compañera que, por orden alfabético, iba después de uno. Eso significaba que tenía un día más para pasar esa terrible prueba de fuego que era salir a la pizarra y jugarme la nota de toda la evaluación o una parte importante de la misma.
Cómo no recordar a aquellos profesores de los que formaban equipo educativo contigo, (algunos ya tristemente desaparecidos) de los que tanto aprendimos. Me vienen a la memoria nombres tales como: D. Ignacio Sola, D. Gervasio Ortiz, D. Juan Lerma, D. Antonio Peñas, Dª Mª Luisa Dueñas, D. Francisco Poveda, D. Diego Fernández, Dª Rosario Martínez Martell (aún en activo)…
Yo, especialmente, he tenido la gran suerte de ser alumno de todos ellos y posteriormente su compañero.
A todos ellos y a ti os doy las gracias ya que os debo parte de lo que ahora soy. Con vosotros me inicié en mi primera profesión y fuisteis la base que después me formó mi posterior hábito de estudio y creó en mí la necesidad de perseguir nuevos horizontes académicos y profesionales.
Un abrazo
PEPE GONZÁLEZ FERNÁNDEZ






