lunes, 18 de enero de 2010

UNA REFLEXIÓN:

REFLEXIÓN SOBRE EL ENCUENTRO DEL 30 DE ENERO:

Próximos ya a la fecha fijada para el ENCUENTRO DE ANTIGUOS ALUMNOS y, tras vivir el día a día de todo lo relacionado con el mismo y comprobar de qué manera una idea, un tanto etérea y utópica, ha cuajado en algo muy consistente y asumido por un elevado número de participantes, deseo que me permitáis que haga una sincera reflexión y que todo@s podáis ser partícipes de la misma.

¿No os ha sucedido alguna vez que te encuentras con alguien conocido y que os dice "a ver cuando quedamos para comer algún día y charlamos tranquilamente"?, pues eso mismo me venía sucediendo de manera reiterada con antiguos alumno@s a los que me encontraba, no solo en Úbeda, sino también en Jódar y por algún recóndito paraje de Sierra Mágina o de la Sierra de Segura, o en la panadería de Albanchez de Mágina o en Fuente Nítar o Río Madera o en el Mesón de La Pepa, por los que suelo escaparme en mi tiempo libre y como sucede que tengo por buena costumbre pararme con la gente e interesarme por su vida, pues el número de "promesas" de quedar para comer iba aumentando y aumentando, hasta el punto de que veía peligrar mi salud seriamente con tantas comidas, puesto que soy fiel cumplidor de mis promesas y compromisos y cuando digo que "quedo para comer" es que eso va en serio. Obviamente, el "quedar para comer" es una cosa, y otra, el "quedar para tomar café", pero no por nada, sino que el tiempo que requiere una comida es mucho más largo que el que precisa un simple café y disfruto charlando con mis antiguos y actuales alumnos@s.

Así que un día me dije "esto ya no puede demorarse más porque dentro de nada en cuanto vaya a hacerme el primer análisis me van a sacar de todo y me van a quitar, también, de todo" y dicho y hecho todo fue un instante y empecé a "quedar con la gente" pero con todos a la vez, por las razones de salud que antes mencionaba, ya que para mí sería "una sola comida" y no cincuenta.

¿A quién se lo dije?, pues, sinceramente a quienes me lo habían sugerido, pero como me llevo bien con todo el mundo y todo@s habéis constituido, por igual, razón y motivo de satisfacción personal y profesional, me propuse que, por lo menos, os enteráreis todo@s y que, después, asistiera quien pudiera y quisiera, pero quería evitar que alguien se sintiera menospreciado al no hacerle llegar esta idea y como no he "tirado" de listas, sino de mi memoria y de la quienes me habéis ido ayudando a localizar a antiguos compañero@s, puede suceder que alguien se me escape y lo sentiré de veras.

El caso es que esto está teniendo una respuesta tal, como podéis ver en el blog, que de los 30 o 40 previstos, ya vamos por cerca de 250 pero, de todos modos, estoy seguro de que se va a conseguir el objetivo fundamental y que es: lograr que nos "encontremos", en el sentido más amplio de la palabra, después de tantos años y que nos "sintamos",de nuevo, compañeros y reviva ese "espíritu" que, entre todos, fuimos capaces de transmitir. Nadie, repito, NADIE, va a ser más protagonista que otro y...a buen entendedor...

El protagonismo tiene que ser compartido y repartido entre todos los que asistamos el día 30 de Enero.

Agradezco, de verdad, todos esos mensajes cariñosos que os habéis atrevido a enviar al blog, pero el único inconveniente que yo veo es que, al ser mi costumbre responder con mi plena dedicación y esfuerzo, de la manera que os merecéis, ya, ni la capacidad física ni el tiempo, dan para tanto como hace 35 años y me ponéis en un verdadero compromiso, aunque, también es cierto, que ahora me necesitáis, bastante menos, que entonces. Un fuerte abrazo para todo@s y ¡nos vemos el 30 de Enero¡.

Diego Hurtado.